Chocolate y especias

Pimienta
Al igual que sucedió con otras especias, la pimienta también gozó del favor de los médicos en diferentes épocas y en distintas latitudes, utilizándose como remedio eficaz tanto por chinos e hindúes como por europeos, gracias a sus efectos tónicos, carminativos, excitantes, febrífugos, estornutatorios y afrodisíacos.

Ají Cumbarí
Procedente del norte argentino, es rojo, pequeño y sumamente picante. También hay distintos tipos de ají en América.

Canela
Existen dos tipos de canela:

  • La canela de Ceilán (Laurus Cinnamonum), que se presenta en forma de canutos constituidos por láminas delgadas superpuestas, quebradizas, de color leonado pálido, y que desprenden un característico y suave olor y proporcionan al paladar un sabor azucarado y cálido.
  • La canela de la China (Laurus Cassia, C.G.Nees) y flor de Casia (se usa seca), se presenta formada por una o dos láminas enrolladas, más gruesas y rigurosas; el olor es fuerte y no tan agradable como la de Ceilán, y la dulzura de su sabor se torna ardiente y picante.

Clavo de olor
Se trata en realidad de flores arrancadas antes de que se abran. Emilio Macer, poeta romano, algunos años antes de Cristo ponderó las virtudes del clavo de olor, como curativas, estomáquicas, afrodisíacas y por ser estimulante de la memoria.

Vainilla
Juan Bautista Fonssagrises (1823-1884) profesor de higiene y terapéutica, atribuía a la vainilla una acción afrodisíaca ” que casi no es dudosa para nadie”.

Ámbar y chocolate
El autor Anselmo Brillant-Savarin (1755-1826) decía que, a “todo hombre que haya bebido demasiado en la copa de la voluptuosidad”, recomendaba un llamado “chocolate de los afligidos“: Se trataba de una preparación en la cual a cada kilogramo de chocolate se añadía unos 120 gramos de ámbar. “Si el ámbar considerado como perfume -explica el aludido gastrónomo- puede ser perjudicial para los profanos que tengan los nervios delicados, tomado al interior es tónico e hilarante”, es decir, proporciona alegría. Y añadía: “Cuando me encuentro en alguno de esos días en que el exceso de los años se hace sentir y en que se tiene la sensación de estar oprimido por una potencia desconocida, mezclo con una buena taza de chocolate un trozo del grueso de un haba de ámbar triturado con azúcar y después de beberlo me encuentro siempre maravillosamente bien”.

Fuente: www.nutricionlandia.com


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Esta entrada fue creada el Miércoles, septiembre 2nd, 2009 a las 11:05 y está archivada bajo la Categoría Curiosidades. Puedes seguir las respuestas con el feed RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio site.

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